Vol. 28 - Num. 110
Colaboraciones especiales
Cristina Rodríguez Arranza, Rafael Jiménez Alésb, Josefa Ares Álvarezc, M.ª Pilar Lupiani Castellanosd, César García Verae
aPediatra. CS La Guindalera. Logroño. La Rioja. España.
bPediatra. UGC de Puente Genil. Córdoba. España.
cPediatra. CS Virgen Peregrina. Pontevedra. España .
dPediatra. CS Camposoto. San Fernando. Cádiz. España.
ePediatra de Atención Primaria. España.
Correspondencia: C Rodríguez. Correo electrónico: crodriguez@riojasalud.es
Cómo citar este artículo: Rodríguez Arranz C, Jiménez Alés R, Ares Álvarez J, Lupiani Castellanos MP, García Vera C. Resistencia a los antimicrobianos: una amenaza silenciosa a la que debemos hacer frente . Rev Pediatr Aten Primaria. 2026;28:[en prensa].
Publicado en Internet: 24-06-2026 - Número de visitas: 27
Resumen
La resistencia a los antimicrobianos (RAM) es una crisis de salud pública global acelerada por el uso inadecuado de antibióticos. En la UE mueren más de 35 000 personas al año por infecciones multirresistentes, con un coste estimado de 11 700 millones de euros anuales.
El enfoque “Una Sola Salud” reconoce que la resistencia se propaga a través de los sectores de la salud humana, salud animal y del medio ambiente. La red EARS-Net es el principal sistema de vigilancia de la RAM, monitorizando los principales patógenos.
Los objetivos europeos para 2030 incluyen reducir el consumo total de antibióticos un 20% y garantizar que al menos el 65% pertenezca al grupo AWaRe “Access”. España, con una situación de partida más desfavorable, tiene asignado un objetivo de reducción más exigente de un 27%.
Los datos más alarmantes para la Pediatría de AP son el aumento del 58,8% en bacteriemias por E. coli resistente a cefalosporinas de tercera generación (con un impacto directo en el manejo de ITU), y el incremento de S. pneumoniae resistente a macrólidos en toda la UE.
El PRAN 2025-2027 establece medidas concretas para la AP pediátrica: el uso de test de diagnóstico rápido, certificación PROA comunitaria, fomentar la prescripción diferida y actualización de la Guía terapéutica antimicrobiana del Sistema Nacional de Salud como herramientas para optimizar la prescripción.
El pediatra de AP es clave en la lucha contra la RAM: priorizar antibióticos “Access”, sistematizar el uso de TDR, participar en equipos PROA e impartir educación sanitaria son las acciones con mayor impacto.
Palabras clave
● Antibióticos ● EARS-Net ● PRAN ● PROA ● Resistencia a los antimicrobianosLa resistencia a los antimicrobianos (RAM) es un fenómeno biológico inevitable que surge cuando los microorganismos evolucionan y se adaptan a lo largo del tiempo, dejando de responder a los medicamentos. Sin embargo, este proceso se ha acelerado de forma alarmante como consecuencia del uso inadecuado y excesivo de antibióticos en la medicina humana y veterinaria, y en la agricultura, así como por deficiencias en las medidas de prevención y control de infecciones que fomentan la propagación de microorganismos.
El impacto de este fenómeno en la salud pública europea es equiparable, en su conjunto, al de la gripe, la tuberculosis y el VIH/SIDA combinados1. Cada año fallecen más de 35 000 personas en la UE, Islandia y Noruega como consecuencia directa de infecciones por bacterias multirresistentes, una cifra que ha ido en aumento en los últimos años.
Más allá del impacto clínico directo, la RAM supone también una carga económica extraordinaria. El coste anual estimado en los países de la UE/EEE asciende a casi 11 700 millones de euros por gastos sanitarios adicionales y pérdidas de productividad relacionadas con bajas laborales prolongadas o muertes prematuras2.
Para el pediatra de AP, estas cifras representan una erosión del arsenal terapéutico disponible para tratar infecciones comunes en la infancia, no exentas de complicaciones sin el tratamiento adecuado, como las otitis medias agudas, neumonías, infecciones de piel y partes blandas o del tracto urinario.
La experiencia con programas sostenidos de uso prudente de antibióticos en AP demuestra que esta situación es parcialmente reversible; la reducción de la presión selectiva antibiótica se ha asociado con una inversión de la tendencia creciente de infecciones comunitarias por microorganismos resistentes, sugiriendo que las cepas sensibles recuperan la ventaja competitiva cuando disminuye dicha presión3.
La gestión global de la RAM ha experimentado un giro estratégico hacia el enfoque de “Una Sola Salud” (One Health), reconociendo que la salud humana está intrínsecamente ligada a la salud animal y al medio ambiente. La diseminación de microorganismos resistentes trasciende el entorno hospitalario: ocurre también a través del consumo de alimentos y el contacto con animales portadores. Además, los antibióticos administrados a personas o animales se excretan y acumulan en aguas residuales, creando un reservorio donde emergen gérmenes resistentes que pueden reincorporarse a la cadena alimentaria4.
La Red Europea de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos (EARS-Net), coordinada por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), constituye el principal sistema de vigilancia de la RAM en la UE/EEE. Recoge datos de aislamientos invasivos (hemocultivos y líquido cefalorraquídeo) de ocho patógenos bacterianos prioritarios en los 30 países participantes, con una cobertura progresivamente mayor desde su puesta en marcha.
A nivel europeo, la estrategia se articula a través de las recomendaciones del Consejo de la Unión Europea de junio de 20235, que establecen cinco objetivos cuantificables para el año 2030, tomando como referencia los datos de 2019:
Para la consecución de estos objetivos, es necesario intensificar las intervenciones en el ámbito comunitario donde, en países como España, se prescribe el 90% de los antibióticos.
La Recomendación del Consejo de la UE de junio de 2023 no establece solo objetivos globales para el conjunto de la Unión, sino que fija metas nacionales individualizadas para cada Estado miembro. España, por su situación de partida más desfavorable, recibe objetivos más exigentes que muchos otros países europeos, fijándose un objetivo de reducción del 27% en el consumo global de antibióticos para el 20305.
La OMS desarrolló la clasificación AWaRe (“consciente”, en inglés) para orientar las políticas de uso racional de antibióticos. Divide los antibióticos en tres grupos según su impacto potencial sobre la RAM (Tabla 1)6.
| Tabla 1. Clasificación AWaRe | ||
|---|---|---|
| Grupo | Característica | Ejemplos relevantes en Pediatría de AP |
| De acceso (Access) |
Primera o segunda línea para infecciones comunes Bajo impacto en la selección de resistencias |
Amoxicilina, cefalexina, cefadroxilo, fosfomicina*, trimetoprim-sulfametoxazol, doxiciclina, fenoximetilpenicilina, clindamicina |
| Bajo vigilancia (Watch) |
Mayor impacto en la selección de resistencias Uso monitorizado y restringido a indicaciones específicas |
Amoxicilina/ácido clavulánico**, cefalosporinas de 2G y 3G (cefuroxima, cefixima, ceftriaxona), macrólidos (azitromicina, claritromicina, eritromicina), fluoroquinolonas, vancomicina |
| De reserva (Reserve) |
Último recurso frente a bacterias multirresistentes Uso con máxima precaución |
Colistina, ceftazidima-avibactam, cefiderocol (uso exclusivamente hospitalario) |

El objetivo europeo de que al menos el 65% del consumo corresponda a antibióticos del grupo “Access” es un indicador clave para monitorizar el uso prudente de antibióticos. Los datos más recientes del ESAC-Net7 muestran que la UE no avanza hacia este objetivo y la proporción se mantiene estancada en torno al 60% desde 2019. Al mismo tiempo, el consumo total de antibióticos en 2024 fue un 2% superior al de 2019 (20,3 DHD frente al objetivo de 15,9), lo que significa que la UE se aleja del objetivo.
El exceso de prescripción de antibióticos del grupo “watch”, especialmente macrólidos, cefalosporinas y amoxicilina-clavulánico en Pediatría de AP es, por tanto, otra área de mejora prioritaria y urgente.
El informe anual epidemiológico EARS-Net 2024, publicado por el ECDC en noviembre de 20258, ofrece la fotografía más actualizada de la situación de la RAM en Europa. La Tabla 2 sintetiza el progreso hacia los tres objetivos de RAM de la Recomendación del Consejo de la UE, actualizados con los datos de 2024.
| Tabla 2. Progreso de los indicadores RAM en Europa hacia los objetivos para el 2030 | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Indicador RAM (septicemias/100 000 habitantes) | 2019 (base) | 2022 | 2024 | Objetivo 2030 | Estado |
| SARM | 5,6 | 4,9 ↓ | 4,48 ↓ | ≤4,79 (-15%) | ✓ Alcanzado |
| E. coli resistente a cefalosporinas 3G | 10,4 | 8,7 ↓ | 11,03 ↑ | ≤9,38 (-10%) | ✗ Muy alejado |
| K. pneumoniae resistente a carbapenémicos | 2,2 | 3,3 ↑ | 3,51 ↑ | ≤2,07 (-5%) | ✗ Alejado |
| ↓ mejora respecto a 2019; ↑ empeora respecto a 2019. Datos EARS-Net AER 2024 (ECDC, noviembre 2025) | |||||

La evolución de la RAM en la UE presenta una dicotomía preocupante. Por un lado, se observa un avance positivo en el control de patógenos tradicionalmente asociados a entornos sanitarios, como el SARM. Por otro lado, las resistencias en bacterias Gram-negativas, que frecuentemente causan patologías comunitarias, están en niveles de alarma. Estas tendencias indican que el uso de betalactámicos de amplio espectro en la comunidad sigue ejerciendo una presión selectiva inasumible.
Una constante en todos los informes EARS-Net es el marcado gradiente geográfico de la RAM en Europa: los países del sur, centro y este del continente presentan sistemáticamente porcentajes e incidencias de resistencia más elevados que los países del norte y oeste. España se incluye en este patrón desfavorable.
Es necesario hacer una consideración metodológica previa, y es que España participa en EARS-Net con una cobertura poblacional estimada del 29%8 (solo 29 de cada 100 habitantes cubiertos por los laboratorios notificantes), con representatividad geográfica catalogada como “media” para el ECDC. Esto obliga a interpretar los datos con cautela, ya que pueden subestimar o sobrestimar la situación real del conjunto. Ampliar la cobertura de vigilancia es en sí mismo un objetivo de política sanitaria.
En la Tabla 3 se recoge la evolución de los indicadores RAM en los últimos años y los objetivos impuestos para nuestro país para el 2030.
| Tabla 3. Progreso de los indicadores RAM en España hacia los objetivos para el 2030 | ||||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Indicador RAM (incidencia/100 000 habitantes) | 2019 (base) | 2022 | 2024 | Media UE 2024 | Tendencia | Objetivo España 2030 |
| SARM | 4,21 | 4,54 | 3,90 | 4,48 | ↓ | ≤3,79 |
| E. coli resistentes cefalosporinas 3G | 7,84 | 10,02 | 12,45 | 11,03 | ↑ | ≤7,06 |
| K. pneumoniae resistentes a carbapenémicos | 0,76 | 1,08 | 1,20 | 3,51 | ↑ | ≤0,73 |

Uno de los ocho patógenos analizados por la EARS-Net es el S. pneumoniae. Aunque el neumococo es una de las bacterias clave para la vigilancia pediátrica, la Recomendación del Consejo de la UE de junio de 2023 no estableció objetivos cuantitativos de reducción específicos para este patógeno. Sin embargo, el S. pneumoniae merece una atención especial en este contexto, siendo un marcador de vigilancia prioritario por su enorme impacto en la morbilidad respiratoria infantil.
Los datos de la red EARS-Net8 evidencian que la incidencia estimada de infecciones invasivas por S. pneumoniae en la región UE/EEE se ha disparado un 116,2% entre 2020 y 2024, escalando de 3,7 a 8,0 casos por 100 000 habitantes.
Este repunte significativo podría estar asociado a la “deuda inmunológica” pospandemia COVID-19, con un resurgimiento especialmente marcado en la población infantil. Pero, además, los datos muestran un aumento genuino de la resistencia a macrólidos (del 16,8 al 19,0%) y de la resistencia combinada a penicilina y macrólidos (del 8,9 al 11,1%). Para la Pediatría de AP, esto tiene implicaciones directas en el tratamiento de las infecciones, donde los macrólidos se utilizan como alternativa en pacientes alérgicos a betalactámicos.
Los objetivos nacionales asignados a España no son metas abstractas; se traducen en reducciones concretas del número de bacteriemias por organismos resistentes.
Esta reducción requiere actuar en tres frentes simultáneos:
En España, la respuesta institucional a este desafío se articula a través del PRAN, una iniciativa multidisciplinar liderada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) que adopta el enfoque integral de “Una Sola Salud” (One Health).
España ha pasado históricamente por ser uno de los mayores consumidores de antibióticos de la Unión Europea. Sin embargo, la implementación del PRAN en 2014 marcó un punto de inflexión. En la última década, España ha logrado reducir el consumo de antibióticos en salud humana en un 13,5%, situándose entre los diez países europeos con mayor reducción en este ámbito9.
El PRAN entra en una nueva fase estratégica con el periodo 2025-20274. Este documento de trabajo establece objetivos ambiciosos alineados con las recomendaciones europeas, buscando no solo reducir el volumen de uso, sino mejorar la calidad de la prescripción a través de la formación y la digitalización de la vigilancia.
El PRAN 2025-20274 pone un énfasis especial en el ámbito comunitario, donde se originan la mayoría de las resistencias por presión selectiva. Para los pediatras, esto se traduce en varias líneas de actuación concretas:
Los programas de optimización de uso de antibióticos (PROA) forman parte de las líneas estratégicas para hacer frente a la emergencia de microorganismos multirresistentes en la salud humana. Deben desarrollarse en todas las comunidades autónomas, adaptados a los distintos ámbitos asistenciales, con mandato institucional, recursos asignados e indicadores de evaluación. Su objetivo es optimizar los resultados clínicos en pacientes con infecciones, minimizando la selección de resistencias y garantizando tratamientos coste-eficaces10,11.
Los PROA comunitarios deben articularse en base a un equipo multidisciplinar en el que el pediatra de AP debe estar presente, y en cuya composición básica se deben integrar perfiles clínicos, técnicos y de gestión. Para que estos programas tengan éxito, es imprescindible que cuenten con el apoyo explícito y formal de la dirección-gerencia del área sanitaria, la cual debe proveer los recursos humanos y técnicos necesarios para el desarrollo de las actividades. Además, los equipos deben actuar de forma coordinada con los equipos PROA hospitalarios10.
El pediatra de AP se enfrenta a un escenario clínico caracterizado por una alta prevalencia de infecciones respiratorias agudas, la gran mayoría de etiología viral, y una presión social considerable para la obtención de resultados rápidos. Por ello, la labor del pediatra dentro de los marcos PROA se divide en tres dimensiones fundamentales: la gestión clínica de las infecciones (con objetivos claros de mejora), el uso de herramientas de optimización de prescripción y la educación sanitaria de la población.
El documento Objetivos de mejora prioritarios en Pediatría de Atención Primaria12 del PRAN establece los objetivos que deben perseguir los PROA pediátricos y las medidas concretas para alcanzarlos, resumidas en la Tabla 4.
| Tabla 4. Objetivos de mejora en programas de optimización de uso de antibióticos pediátrico (PROA) | |
|---|---|
| Objetivo de mejora PROA | Medidas y criterios clínicos concretos |
| 1. Reducción global de la prescripción |
|
| 2. Disminuir prescripción en procesos no bacterianos |
|
| 3. Mejorar adecuación en procesos concretos |
|

Desde el PRAN9,10, se impulsa la necesidad de ayuda a la prescripción extrahospitalaria fomentando:
| Figura 1. Prescripción diferida |
|---|
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La percepción de los padres sobre la gravedad de los síntomas y su expectativa de una curación inmediata junto con la sobrecarga asistencial y la falta de tiempo en consulta son factores determinantes que dificultan la realización de actividades PROA de calidad. El pediatra necesita tiempo suficiente para explicar por qué no prescribe un antibiótico y para entrenar a los padres en la observación expectante y en la estrategia de prescripción diferida.
La concienciación ciudadana es una palanca imprescindible y complementaria a la actuación clínica. El Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos (18 de noviembre), impulsado por el ECDC, y las campañas anuales del PRAN coordinadas por la AEMPS son iniciativas institucionales que buscan modificar las expectativas y conductas de la población en torno al uso de antibióticos.
La lucha contra las resistencias antimicrobianas se gana en cada consulta de Pediatría, donde la decisión de evitar un antibiótico innecesario hoy es la intervención más potente para asegurar que estos fármacos sigan salvando vidas mañana.
Los autores declaran no presentar conflictos de intereses en relación con la preparación y publicación de este artículo.
Todos los autores han contribuido de forma equivalente en la elaboración del manuscrito publicado.
3G: tercera generación · EARS-Net: Red Europea de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos · ECDC: Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades · PDA: prescripción diferida · PROA: programas de optimización de uso de antibióticos · RAM: resistencia a los antimicrobianos · RedLabRA: Red de Laboratorios para la Vigilancia de los Microorganismos Resistentes · SARM: Staphylococcus aureus resistente a meticilina · SGA: test rápido de Streptococcus pyogenes · TDR: test de diagnóstico rápido.