Revista Pediatría de Atención Primaria 111
Lorena Fernández Iglesias, et al . Edema vesicular secundario a infecciones virales: diagnóstico diferencial con la colecistitis alitiásica Rev Pediatr Aten Primaria. 2026;28:377-80 ISSN: 1139-7632 • www.pap.es 378 una patología primaria de la vesícula biliar, a dife- rencia de la colecistitis alitiásica, en la que la vesí- cula constituye el foco principal del proceso infla- matorio 4 . El objetivo de este trabajo es describir dos casos clínicos de edema vesicular secundario a infeccio- nes sistémicas y resaltar la importancia de su reco- nocimiento para evitar intervenciones diagnósti- cas y terapéuticas innecesarias. A continuación, se presentan dos casos clínicos de edema vesicular secundario a infecciones sistémi- cas, que ilustran esta entidad y su evolución favo- rable con manejo conservador. CASO CLÍNICO Caso 1 Adolescente de 14 años que consulta por febrícula, dolor abdominal de predominio epigástrico y en hipocondrio derecho. Asociaba ictericia, sin coluria ni acolia, y no presentaba vómitos. En Urgencias se realizó un análisis de sangre, que evidenció hiper- transaminasemia marcada (ALT 3921 U/l; AST 2428 UI/l), con patrón colestático (GGT 238 U/l, FA 442 U/l) e hiperbilirrubinemia total de 7,4mg/dl. Asimismo, presentaba alteración de la coagulación que requirió la administración de una dosis de vi- tamina K. Se solicitaron serologías y se decidió in- greso para estudio. Durante la hospitalización se confirmó una infección aguda por el virus de la hepatitis A (VHA). La ecografía abdominal mostró un marcado engrosamiento de la pared vesicular, sin evidencia de afectación de la vía biliar. La evolu- ción fue favorable, con adecuado control del dolor y mejoría de los parámetros a las 24 horas, inclu- yendo normalización de la coagulación y descenso de transaminasas. Ante esta evolución, se decidió el alta con seguimiento ambulatorio ( Figura 1 ). Caso 2 Varón de 9 años que acude a Urgencias por icteri- cia de dos días de evolución, asociada a mialgias, decaimiento y sensación distérmica no cuantifica- da de una semana de evolución. Refería coluria sin acolia y algún episodio de vómitos en los días pre- vios. No presentaba antecedentes de viajes recien- tes ni consumo de fármacos/productos de herbo- lario. En la evaluación inicial se objetivó hipertransaminasemia moderada (ALT 412 U/l, AST 399 U/l), con patrón colestático (GGT 178 U/l, FA 839 U/l) e hiperbilirrubinemia a expensas de bilirrubina directa (7,2 mg/dl). La coagulación y la glucemia eran normales. La ecografía abdominal evidenció un marcado engrosamiento de la pared vesicular con contenido anecoico, sin dilatación de la vía biliar. Se completó el estudio con serologías y se decidió ingreso para monitorización y manejo sintomático. Durante el ingreso se confirmó una infección aguda por el virus de Epstein-Barr (VEB). La evolución fue favorable, con mejoría progresiva de los parámetros bioquímicos, lo que permitió el alta con seguimiento ambulatorio ( Figura 2 ). DISCUSIÓN El engrosamiento de la pared vesicular es un hallaz- go ecográfico frecuente en la edad pediátrica y constituye un reto diagnóstico 1 . Aunque clásica- mente se ha asociado a colecistitis, en niños es más habitual que refleje un proceso reactivo secundario a enfermedades sistémicas, particularmente infec- ciosas 2,5 . En este sentido, tanto la hepatitis A como la infección por el virus de Epstein-Barr (VEB), Figura 1. Edema vesicular. Vesícula de paredes engrosadas, en un paciente con infección por el virus de la hepatitis A
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