Revista Pediatría de Atención Primaria 111
Alan García Yánez, et al . Elegibilidad deportiva en defectos septales auriculares y ventriculares: implicaciones prácticas en Atención Primaria Rev Pediatr Aten Primaria. 2026;28:303-12 ISSN: 1139-7632 • www.pap.es 307 durante el seguimiento por Cardiología Pediátrica, especialmente electrocardiograma y ecocardiogra- fía, resulta fundamental para valorar la repercu- sión hemodinámica del defecto, la función ventri- cular y la presencia de arritmias. En casos seleccionados, la prueba de ejercicio cardiopulmo- nar puede aportar información objetiva sobre la capacidad funcional y la respuesta cardiovascular al esfuerzo, particularmente cuando existen dudas sobre la tolerancia al ejercicio o se plantea la parti- cipación en deporte competitivo 12,13,15 . El pediatra de AP participa en el seguimiento clíni- co longitudinal del paciente, identifica cambios en la sintomatología o en la tolerancia al esfuerzo que puedan modificar la recomendación de ejercicio y facilita la coordinación con Cardiología Pediátrica cuando se requiere reevaluación especializada. Una valoración clínica adecuada permite minimi- zar riesgos, evitar sobreprotección injustificada y establecer recomendaciones de actividad física adaptadas a las características clínicas y funciona- les de cada paciente 14,15 . Elegibilidad deportiva en defecto septal auricular La participación deportiva en pacientes con DSA debe individualizarse según la magnitud del cor- tocircuito, la presión pulmonar, el tamaño y la función de las cavidades derechas, la presencia de arritmias y el estado posterior a reparación. En ausencia de repercusión hemodinámica signifi- cativa, la mayoría de los pacientes puede partici- par de forma segura en actividad recreativa y competitiva 1,2,16 . Los pacientes con DSA pequeño no reparado, sin hipertensión pulmonar, dilatación de cavidades derechas ni arritmias, pueden realizar deporte sin restricciones, aunque se recomienda seguimiento periódico. Por el contrario, en defectos hemodiná- micamente significativos no corregidos se des- aconseja el deporte competitivo de alta intensidad debido al riesgo de sobrecarga de cavidades dere- chas, hipertensión pulmonar y arritmias, permi- tiéndose únicamente actividad recreativa indivi- dualizada hasta la corrección del defecto 17,18 . Tras el cierre quirúrgico o percutáneo, y en ausen- cia de lesiones residuales o alteraciones funciona- les, la participación deportiva suele ser completa tras la reevaluación clínica. Durante el periodo temprano posterior al cierre percutáneo se reco- mienda limitar temporalmente la actividad inten- sa y evitar deportes de contacto hasta la completa integración del dispositivo 1,2,18 . Cuando persiste un shunt residual pequeño sin re- percusión hemodinámica, la mayoría de las activi- dades están permitidas, con excepción del buceo con escafandra por riesgo de embolismo paradójico. En cambio, la presencia de hipertensión pulmonar, fisiología de Eisenmenger, arritmias no controladas o disfunción ventricular constituye una contraindi- cación para el deporte competitivo, permitiéndose únicamente actividad de baja intensidad 4,17,19 . Finalmente, en pacientes con anticoagulación cró- nica deben evitarse los deportes de contacto o alto riesgo traumático debido al riesgo hemorrágico, siendo aceptables las actividades no contactantes de bajo riesgo 3,20,21 . Elegibilidad deportiva en defecto septal ventricular La elegibilidad deportiva en niños y adolescentes con defecto septal ventricular depende principal- mente del tamaño del defecto, lamagnitud del cor- tocircuito izquierda-derecha, la repercusión sobre las presiones pulmonares, la función ventricular y la presencia de arritmias o secuelas tras la repara- ción. A diferencia del defecto septal auricular, el DSV puede asociarse con mayor sobrecarga de vo- lumen del ventrículo izquierdo y riesgo de hiperten- sión pulmonar, lo que condiciona con mayor fre- cuencia limitaciones para el ejercicio intenso 1,2,19 . Los pacientes con DSV pequeño no reparado, asin- tomáticos, con función ventricular normal y sin hipertensión pulmonar pueden participar sin res- tricciones en actividad física recreativa y competi- tiva, con seguimiento periódico para detectar cam- bios evolutivos o aparición de arritmias. En contraste, los defectos moderados o grandes no corregidos con repercusión hemodinámica
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