Revista Pediatría de Atención Primaria 110

Júlia Morata Alba. Gastroparesia postraumática como causa infrecuente de bezoar gástrico Rev Pediatr Aten Primaria. 2026;28:203-7 ISSN: 1139-7632 • www.pap.es 206 Dado el antecedente de traumatismo abdominal con objeto contundente, el hematoma intralumi- nal 1-4 también fue otra opción diagnóstica a tener en cuenta en nuestro caso. El hematoma intralu- minal es una causa poco frecuente de obstrucción intestinal alta y está causado por traumatismos abdominales cerrados (bicicleta, accidentes, mal- trato), como nuestro caso, o bien por procedimien- tos como endoscopias. El diagnóstico se realiza mediante TC y el tratamiento suele ser conserva- dor. Los hematomas intragástricos muestran imá- genes hiperdensas y homogéneas en el TC, no cap- tan contraste, pueden variar con el tiempo y no suelen presentar aire en su interior, dato importan- te para el diagnóstico de este caso en concreto. En el paciente referido, con antecedente de trau- matismo abdominal y descartando –por la imagen del TC abdominal obtenida– otras posibilidades diagnósticas, quedaba como diagnóstico de sospe- cha el bezoar gástrico. El caso descrito es similar a otros de la literatura 5-8 . Como se indica en la bibliografía 2-4,9 , el bezoar gás- trico es una masa compacta de material ingerido, no digerido, que se acumula en el estómago. Su formación está estrechamente relacionada con la alteración en la motilidad gástrica y con factores que favorecen la acumulación de materiales con resistencia a ser digeridos, como fibras vegetales, cabello o medicamentos 9 . La disminución de la contracción muscular gástrica reduce el movi- miento y la mezcla del contenido, facilitando la cohesión y compactación del material ingerido. Existen varios tipos de bezoar según el material del que esté formado: tricobezoar (pelo), fitobezoar (material vegetal) 9 . Los bezoares se diagnostican por la historia clínica (traumatismo, cirugía previa que altere la motili- dad gástrica o pacientes con tendencia a la ingesta de fibras insolubles o que por alteración de su comportamiento tienen tendencia a la ingesta de materiales no nutritivos); por la clínica (sensación de plenitud gástrica, náuseas, vómitos, dolor, epi- gastralgia, distensión o masa abdominal y pérdida de peso en los casos prolongados en el tiempo); con ayuda de pruebas de imagen, como radiografía, ecografía y TC abdominal (masa intraluminal bien definida, patrón heterogéneo, moteado con aire en su interior, sin realce tras contraste y que persiste en el tiempo con el ayuno y los cambios de postu- ra) y se confirman con la endoscopia (gastrosco- pia), que es a su vez diagnóstica y terapéutica si es posible la fragmentación y extracción del material acumulado 2,4,5-8 . En nuestro paciente, la disminución de la contrac- ción muscular gástrica, debida a la gastroparesia ocasionada por el traumatismo abdominal, pudo ser un factor predisponente para la formación del bezoar, también justificado en la bibliografía con- sultada 5-8 . Cabe destacar que la dieta del paciente era rica en fibra insoluble (avena como cereal inte- gral, verduras y frutas tipo manzana), lo que tam- bién pudo favorecer la formación de esta masa compacta intraluminal. Así pues, Ladas et al . 5 ofrecieron en 2002 una revi- sión general sobre los tipos de bezoares, sus cau- sas y tratamientos incluyendo la asociación con trastornos demotilidad como la gastroparesia des- crita en nuestro caso. En 2013 Camilleri et al . 6 pu- blicaron una guía clínica que abordaba la etiología, el diagnóstico y el manejo de la gastroparesia, en la que mencionaban complicaciones como be- zoares secundarios a retraso en el vaciamiento gástrico. La revisión que publicó Iwamuro 7 en 2015 cubría los aspectos diagnósticos y terapéuticos de los be- zoares, haciendo también referencia a factores pre- disponentes, como la gastroparesia descrita en nuestro paciente. En 2021 Kumar 8 reportó un caso que ejemplificó la relación directa entre gastropa- resia postraumática y desarrollo de bezoar gástrico. Finalmente, fue Miller 9 en 2020 quien publicó una revisión clínica sobre el diagnóstico, la etiología y la fisiopatología de los bezoares en el tracto digestivo. CONCLUSIONES La anamnesis y la exploración física constituyen los pilares fundamentales de la práctica médica y el punto de partida del proceso diagnóstico; no

RkJQdWJsaXNoZXIy MTAwMjkz