Revista Pediatría de Atención Primaria 110

María Ángeles Piedecausa Valero, et al . Depresión y problemas de autoestima en función del índice de masa corporal Rev Pediatr Aten Primaria. 2026;28:179-86 ISSN: 1139-7632 • www.pap.es 184 obesidad/SP frente a 36% de mujeres). Estudios previos hanmostrado resultados dispares, algunos con predominio femenino y otros sin diferencias claras, lo que indica la necesidad de seguir explo- rando este aspecto en muestras más amplias. Uno de los principales hallazgos de la investiga- ción actual es la asociación entre OIJ/SP y los pro- blemas de salud mental como la depresión 6,7 o los problemas de autoestima 6 . El 44% de los pacientes con OIJ/SP presentaron síntomas depresivos, fren- te al 5% en normopeso, lo que supuso un riesgo significativamente mayor con una OR de 12,96 (IC 95: 2,53-66,2). De forma similar, el 88% de los pacientes con obesidad mostraron problemas de autoestima, frente al 63% de los pacientes con nor- mopeso, con una OR de 4,33 (IC 95: 1,08-17,35). Estos resultados son consistentes con algunos es- tudios publicados en la literatura 6-8 que también señalan la relación entre OIJ, mayor riesgo de de- presión y baja autoestima. Sin embargo, en dichos estudios detectaron un predominio de depresión en mujeres obesas, lo que difiere de lo observado en nuestro estudio, donde no se encontraron dife- rencias estadísticamente significativas entre se- xos, presentando depresión un 20,7% de las muje- res obesas frente a un 22,6% de los hombres. La percepción de la imagen corporal desempeña un papel relevante en la salud psicológica. En nues- tro estudio, el 88% de los pacientes con SP/OIJ pre- sentaron distorsión de la imagen corporal (viéndo- semás obesos de que lo realmente estaban) frente a un 48% de los paciente con normopeso. Este re- sultado coincide con varios estudios publicados 2,9 que señalan que los niños con SP/OIJ suelen perci- birse con más peso del que realmente tienen, pre- sentado dicha distorsión de la imagen corporal. Además, aquellos que se veían más obesos de lo que estaban, presentaron un riesgo significativa- mente mayor de depresión, desarrollándola en el 92% de los casos con una OR de 8,89 (IC 95: 1,07- 74,08), destacando la influencia de la autoimagen en el bienestar emocional. Llama la atención que ningún paciente de nuestra muestra se percibió más delgado de lo que estaba, en contraste con lo descrito en otros trabajos, como el de Sánchez y Ruiz 2 o el de García y Ortega 12 , donde una propor- ción elevada de niños tenían tendencia a subesti- mar el exceso de peso, seleccionando figuras más delgadas que la que ellos representaban realmen- te. Esta discrepancia podría deberse a diferencias culturales, socioeconómicas, del entorno o incluso de la metodología del estudio, y sería pertinente explorarla con mayor detalle en futuros estudios. En la literatura hay varios estudios que analizan la figura que seleccionan las madres con respecto a sus hijos con SP y OIJ, donde encuentran que un gran porcentaje de ellas selecciona figuras más delgadas 13 , lo que muestra que no eran realmente conscientes del problema de peso que presenta- ban sus hijos y, por lo tanto, cualquier cambio a realizar sería más difícil de asimilar. En nuestro es- tudio se intentó que los padres marcaran la figura percibida, pero la mayoría de ellos no completaron esa pregunta, por lo que no se dispuso de suficien- tes datos para analizar este aspecto ni para obte- ner conclusiones válidas. El acoso escolar de forma global apareció como otro factor relevante, presente en el 60% de los pa- cientes con SP/OIJ, frente al 32% de los pacientes con normopeso. Este hallazgo, confirma la vulnera- bilidad de estos niños a sufrir discriminación y es- tigmatización, aspectos que contribuyen al dete- rioro psicológico y social a largo plazo. El análisis multivariante confirmó que el acoso escolar actua- ba como factor de confusión en la relación entre obesidad y depresión, ya que los pacientes que lo sufrían tenían un riesgo sustancialmente mayor de presentar síntomas depresivos (OR: 24,17; IC 95: 2,6-224,14). Estos resultados refuerzan la necesidad de abordar la obesidad infantil no solo desde el punto de vista clínico, sino también social y educativo. Por otro lado, el ejercicio físico, practicado por el 95% de los pacientes con normopeso frente al 80% de los pacientes con SP/OIJ, surgió como un poten- cial factor protector en relación con el IMC. Sin em- bargo, no se encontraron resultados estadística- mente significativos: OR: 0,24 (IC 95: 0,043-1,36; p = 0,117). Por otro lado, sí que se pudo concluir que el ejercicio físico disminuía el riesgo de padecer

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