Revista Pediatría de Atención Primaria 110

Editorial Sembrando salud: el pediatra de Atención Primaria ante el reto medioambiental Catalina Núñez Jiménez a , Edurne Ciriza Barea b a Servicio de Promoción de la Salud de la Dirección General de Salud Pública y Participación de las Illes Balears. España. Grupo de Pediatría Ambiental de la AEPap (en creación). Grupo de Educación para la Salud y Atención Comunitaria de la AEPap. Grupo de Trabajo del Plan Nacional contra la Obesidad infantil 2022-2030 • b Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea. Pediatra de Atención Primaria. Gerencia de AP Navarra. Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdisNa). Grupo de Pediatría Ambiental de la AEPap (en creación). Comité de Salud Medioambiental de la AEP. Grupo de Investigación de la AEPap. Coordinadora en Navarra de PAPenRed. Recibido: 2-mayo-2026 Aceptado: 19-mayo-2026 Publicado en Internet: 2-junio-2026 Edurne Ciriza Barea: Edurne.ciriza.barea@gmail.com Rev Pediatr Aten Primaria. 2026;28:151-4 ISSN: 1139-7632 • www.pap.es 151 Cómo citar este artículo: Núñez Jiménez C, Ciriza Barea E. Sembrando salud: el pediatra de Atención Primaria ante el retomedioambiental. Rev Pediatr Aten Primaria. 2026;28:151-4. https://doi.org/10.60147/9fa8928c La salud infantil ya no se puede entender única- mente bajo el prisma de la genética o las enferme- dades infecciosas. El entorno influye de forma im- placable en la salud, en muchas patologías el código postal influye más que el código genético 1 . Como pediatras de Atención Primaria (AP), somos los guardianes de la ventana de máxima vulnera- bilidad del ser humano: los primeros 1000 días de vida. Desde nuestra posición privilegiada en los centros de salud, tenemos la oportunidad –y la res- ponsabilidad– de actuar sobre los determinantes ambientales que marcarán la salud del adulto del futuro 2 . Sustancias presentes en nuestro entorno como el amianto, pesticidas, arsénico, radón, benceno, her- bicidas y la radiaciónUV son carcinógenos reconoci- dos 3 . También la exposición al humo ambiental en el hogar (tabaco) y en el exterior (industria, automó- vil, incendios…) incrementa el riesgo de diversas pa- tologías tanto en la infancia como en la edad adul- ta 3 . Recientemente se han publicado diversos estudios que asocian la exposición a disruptores en- docrinos con adelantos puberales y enfermedades mediadas por hormonas, incluso con algunos cán- ceres (mama, tiroides, testículo y endometrio/úte- ro), encontrando un mayor efecto cuando la expo- sición es temprana (embarazo, infancia o gametogénesis) 4 . Además, el cambio climático es una gran amenaza para la salud pública, y la infancia soporta hasta el 88% de la carga de enfermedad atribuible a esta crisis 5 . La contaminación del aire (PM 2,5 y NO 2 ) exa- cerba el asma y las alergias, y perjudica el desarro- llo neurocognitivo 3 . Fenómenos como las olas de calor, inundaciones e incendios forestales impac- tan directamente en la salud física y emocional del menor 5 . La crisis climática agrava la inseguridad alimentaria, aumenta la transmisión de enferme- dades por vectores y agua contaminada, y genera estrés emocional y ansiedad 6 . ¿Por qué la infancia es más vulnerable? Los niños no son “adultos pequeños”. Su fisiología los sitúa en una posición de riesgo único frente a los tóxicos ambientales 3 por tres motivos principales:

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