Revista Pediatría de Atención Primaria 109

Marta Belén Roldán Rodríguez, et al . Implementación de un programa piloto de cribado de la enfermedad de Chagas en población pediátrica de la provincia de Guadalajara (España) Rev Pediatr Aten Primaria. 2026;28:19-30 ISSN: 1139-7632 • www.pap.es 26 significativas en la adherencia al cribado según el entorno de residencia (rural 53%; urbano 56%; mixto 50%; χ 2 = 0,51; p = 0,774). De los 176 niños que habían visto chinches, el 55,1% completaron la serología, frente al 55,3% de los que no las habían visto (χ 2 = 0,00; p = 1,000). Asimismo, la existencia de familiares o conocidos afectados no se asoció a una mayor adherencia (57,5% frente a 55,5%; χ 2 = 0,02; p = 0,897). En el modelo ajustado, ninguna de las variables analizadas mostró una asociación estadísticamen- te significativa con la adherencia al cribado:   Conocer laenfermedad (OR=1,26; IC95: 0,87-1,80; p = 0,218).   Haber visto chinches (OR = 0,97; IC 95: 0,67-1,40; p = 0,851).   Tener familiares o conocidos afectados (OR = 0,99; IC 95: 0,49-2,00; p = 0,969).   Entornourbano vs . rural (OR=1,32; IC95: 0,48-3,60; p = 0,588).   Entornomixto vs . rural (OR = 1,18; IC 95: 0,41-3,37; p = 0,759). Resultados del cribado Entre los 325 niños cribados no se detectaron ca- sos positivos, lo que corresponde a una prevalencia observada del 0,0% (IC 95: 0,0-0,92; método exacto binomial de Clopper-Pearson). DISCUSIÓN En este estudio, siguiendo las recomendaciones del Programa de Atención al Niño y la Niña Inmigrante de la Asociación Española de Pediatría 15,16 y de la OMS 17 , se llevó a cabo un programa piloto de criba- do de la enfermedad de la ECH en población pediá- trica procedente de países endémicos, en un con- texto asistencial en el que no existe un protocolo unificado de cribado en la infancia. El cribado en población pediátrica resulta especialmente relevan- te, ya que el diagnóstico y tratamiento precoces se asocian a mejores resultados clínicos en la infancia y permiten prevenir complicaciones a largo plazo. A pesar de que el estudio se ofreció a todos los pe- diatras y médicos de familia con cupo pediátrico de la provincia, solo aproximadamente lamitad de los profesionales con pacientes potencialmente can- didatos al cribado participaron. Esta baja participa- ción condicionó el tamaño muestral y la cobertura alcanzada, probablemente reflejando la sobrecar- ga asistencial, la escasa visibilidad de la ECH en la práctica clínica y la limitada percepción de su rele- vancia entre los profesionales sanitarios. Entre los niños localizados, el 83,4% aceptó partici- par, pero solo el 55,3% completó la serología, lo cual evidencia dificultades para captar y retener a la población diana, incluso en contextos donde la atención pediátrica es accesible y gratuita. Las cau- sas probables incluyen el desconocimiento sobre la enfermedad, el miedo a la estigmatización 18 , la ausencia de síntomas clínicamente reconocibles en las fases iniciales y las barreras logísticas, como la incompatibilidad horaria o el rechazo a las ex- tracciones sanguíneas. Situaciones similares han sido descritas en estudios con población migrante en España, donde menos de la mitad de los hijos de madres afectadas fueron cribados 19 . El 62,4% de los encuestados desconocía la ECH, en lí- nea con lo descrito en otros contextos no endémicos, donde el bajo nivel de conocimiento constituye una barrera relevante para el diagnóstico y el tratamiento oportunos. Aunque se observaron diferencias según el país de origen, no se encontró una correspondencia claraentreel nivel de conocimientoy laprevalenciade la enfermedad, en concordancia con estudios previos que señalan que la percepción del riesgo no siempre refleja la carga epidemiológica real 20,21 . El factor más fuertemente asociado al conocimien- to fue haber visto el vector (OR = 2,10; IC 95: 1,46- 3,01), aunque solo la mitad de quienes manifesta- ron haber visto chinches afirmaron conocer la enfermedad. Este resultado sugiere una desco- nexión entre exposición y percepción de riesgo, ya descrita en otros contextos 22,23 . Tampoco se obser- varon diferencias en el conocimiento según el en- torno (rural o urbano), lo que refleja una cierta ho- mogeneización de la falta de información sanitaria en distintos grupos migrantes.

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